¡Bienvenidos pasajeros! Hoy cerramos una semana que, en muchos sentidos ha estado dedicada a mi niño interior, continuando la publicación del martes sobre los libros inspirados en mitología de Rick Riordan. Hace un par de años hice en este blog un desglose de esta saga literaria, y los primeros cinco libros los cubrí de manera extensa el primer año de esta travesía, pero desde la última vez que hablé del tema se han publicado dos libros nuevos, y estaba pensando en la manera
Las costas de Ítaca, diez años después de la partida de Odiseo Eones llevando mensajes para los dioses, y ahora, cuando más necesitaba palabras, se atoraban en su garganta. Paralizado en la arena, demasiado temeroso de desobedecer una orden de Zeus, no podía sino ver el navío de velas negras, transportando a un semidiós de corazón negro, decidido a destruir una vida. Hermes sabía lo que murmuraban de él en el Olimpo: mientras que de las entrañas de Zeus, Poseidón y Apolo habí
¡Bienvenidos pasajeros! Creo que en casi cuatro años, he hablado ya hasta el cansancio del Señor de los Anillos, pero siempre hay algo nuevo que compartir, y en esta semana que he decidido dedicar a las pasiones que me han movido desde la infancia, me parecería incorrecto no mencionar la saga de fantasía por excelencia. La publicación de hoy será breve, y surge de una pregunta que más de un amigo me ha hecho, y es que no es raro ver en librerías el nombre de Tolkien, pero qui