Ciudad de México, 05 de febrero de 1857 Aun faltaban un par de horas para el alba; y la que antaño se llamara Plaza de Armas de la Nueva España estaba desierta. Rodeada en sus cuatro lados, la luz de las farolas era tan tenue que ni la imponente catedral proyectaba sombras sobre aquella inmensidad. Al doblar la esquina para entrar a la plaza, Valentín Gómez Farías pensó que en aquel paseo, presa de la ansiedad, sólo sería acompañado por el ulular del búho; pero grande fue su
¡Bienvenidos pasajeros! Seré franco con ustedes; ayer fue un día muy difícil para mí, y por primera vez, casi me vi tentado a tomarme un descanso de este blog. Sin embargo, debo reconocer que ayer no fue sólo un día de puertas cerradas, sino de ventanas abiertas, y a la espera de esas nuevas oportunidades, no hay razón para privarme de algo que disfruto mucho hacer, como es este blog. Por desgracia, tal epifanía llegó demasiado tarde para que pudiera planear una publicación m
¡Bienvenidos pasajeros! Hay dos películas que durante mucho tiempo dije que nunca iba a cubrir en este espacio, pues junto con El Padrino encabezan la mayoría de las listas de "Mejor película de todos los tiempos" y no sabía que tanto podría yo aportar sin caer en los mismos clichés de discusión y análisis: una es Ciudadano Kane, de Orson Welles, y la otra es "The Shawshank Redemption", la cinta que les presento hoy. ¿Por qué cambié de opinión? En primer lugar, creo que es un