Correcciones a la obra de Shakespeare
- raulgr98
- hace 1 día
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¡Bienvenidos pasajeros! Una de las primeras publicaciones que escribí para este blog fue una guía de la obra de Shakespeare, el primero de varios textos similares que he escrito en los siguientes tres años. Un tanto desesperado por diseñar la publicación de la sección de hoy, la releí y para mi error comprobé no solo que le falta un poco de información (sobre todo la cronológica), sino que, lo que aún es más grave, está incompleta, pues aunque me basé en mi propio compendio de obras completas del dramaturgo, sus biógrafos recientes han llegado a un consenso en que tres obras más deberían ser parte del canon.
¿A qué se debe la confusión? A que, como comenté alguna vez, escribir en el teatro isabelino era peligroso, dado que era una profesión de mala reputación y era fácil incurrir en la ira de la aristocracia. Muchas obras nunca se vieron publicadas de forma oficial, y otras más permanecieron anónimas, pero hubo otro factor del que no se habla comúnmente, natural dada la premura con la que las compañías exigían nuevos materiales: la colaboración. Era una situación común que más de un dramaturgo trabajara en el mismo texto (como prueban los manuscritos donde coexisten varias caligrafías), ya sea por un consentimiento creativo o por órdenes de los directores de las compañías o los patrocinadores. De hecho, es posible que muchas de las obras de Shakespeare en la publicación original hayan sido producto de colaboraciones, pero los expertos en literatura inglesa han determinado que la mayor parte del texto es del bardo de Avon (a quien, si hiciéramos una versión aún más extensa, se le deberían acreditar escenas y reescrituras de las obras de otros dramaturgos).
Les comparto de forma íntegra la lista de aquella publicación, con el mismo código de color (las tragedias estarán subrayadas de color azul, las comedias amarillo, los dramas históricos rojos, el romance en verde y la poesía en morado), agregando el más probable año de composición (nos tenemos que atener a la primera presentación registrada); y al final dedicaré unas pocas palabras a las tres aceptadas.
Enrique VI (en tres partes) (1591-1592)
Ricardo III (1592)
Los dos hidalgos de Verona (1592)
Venus y Adonis (1592)
La comedia de los errores (1592)
Sonetos
Lamento de un amante (1593)
La violación de Lucrecia (1593)
Tito Andrónico (1593)
La doma de la bravía (1593)
Trabajos de amor en vano (1594)
El rey Juan (1595)
Ricardo II (1595)
Romeo y Julieta (1595)
Sueño de una noche de verano (1596)
El mercader de Venecia (1596)
Enrique IV (dos partes) (1597)
Las alegres casadas de Windsor (1598)
Mucho ruido y pocas nueces (1598)
Enrique V (1598)
Julio César (1599)
Como gustéis (1599)
Hamlet (1600)
El tórtolo y el fénix (1600)
Noche de epifanía (1600)
Troilo y Crésida (1601)
A buen fin no hay mal principio (1602)
Medida por medida (1604)
Otelo (1604)
El rey Lear (1605)
Macbeth (1605)
Antonio y Cleopatra (1606)
Coriolano (1607)
Timón de Atenas (1607)
Pericles (1608)
Cimbelino (1609)
Cuento de invierno (1610)
La tempestad (1611)
Enrique VIII (1612)
Los dos nobles caballeros (1612)
Ahora sí, las cuatro nuevas incorporaciones al club:
Eduardo III (1594)
En colaboración con un dramaturgo veterano (se ha debatido a Christopher Marlowe y Thomas Nash, pero el consenso se inclina por Thomas Kyd), el drama histórico es una adaptación del inicio de la guerra de los cien años, desde la perspectiva inglesa. Probablemente no se incluyó en las compilaciones originales del autor por su contenido anti escocés, pues estos folios se construyeron bajo el reinado de los Estuardo.
Trabajos de amor ganados (1595)
De las cuatro obras adicionales, es la única que se cree fue escrita casi por completo por el dramaturgo, pues es mencionada por críticos contemporáneos junto con otras de sus comedias. Si se trata de una secuela de trabajos de amor en vano (como parecería indicar el que la obra no termina en boda), o una obra original es un misterio, pues ningún manuscrito ha sobrevivo. Otros teóricos argumentan que el título era el nombre original de La doma de la bravía, y que tras ser abandonado se readaptó en una obra posterior (hay quienes también sugieren la teoría del título provisional, pero asignándoselo a Como gusteis o Mucho ruido y pocas nueces.
Sir Tomás Moro (1603)
Aunque casi toda la obra es atribuida a Anthony Munday y Henry Chettle, la versión original fracasó, por lo que el manuscrito fue reescrito años después por varios dramaturgos. La versión D es comúnmente aceptada como la aportación de Shakespeare, dadas las similitudes estilísticas y parecido con la firma del dramaturgo, lo que convertiría a ese manuscrito en el único registro de la letra del autor que ha sobrevivido.
Cardenio (1612)
Una comedia co escrita con John Fletcher, su sucesor como principal escritor de “Los hombres del Rey”, hay pruebas fehacientes de que se presentó varias veces en el escenario, reconociendo a sus autores, pero ningún manuscrito sobrevivió, convirtiéndose en una de las más famosas obras perdidas de la literatura inglesa, fuente de múltiples teorías de la conspiración. Lo que para mí la vuelve fascinante es que es una de las pocas pruebas que dos de los grandes titanes de la literatura, que murieron el mismo día, supieron de la existencia del otro, pues la poca información que ha sobrevivido es que Shakespeare basó la historia en un pasaje de Don Quijote de la Mancha.
Hasta el próximo encuentro....
Navegante del Clío
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