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Edades de los jefes de Estado: gráfica

¡Bienvenidos pasajeros! En medio de tantos y terribles conflictos internacionales, mi opinión de los líderes mundiales, como conjunto, es cada vez más pobre: a algunos los aborrezco, de otros me enoja su tibieza y falta de compromiso. Discutiendo en foros en línea la impotencia que siento ante el estado del mundo, alguien hizo un comentario que iba por las líneas de "los jefes de Estado no tienen mayor empacho en provocar conflictos y arruinar el planeta porque son muy viejos, ninguno va a vivir lo suficiente para sufrir las consecuencias de sus acciones". El comentario me dio que pensar, pues no sólo tiene lógica, sino que corresponde con otra idea que he tenido durante mucho tiempo, y es que debería haber una edad máxima para ocupar un cargo público, pues el riesgo de deterioro físico y mental también es una realidad.


Para tratar de probar si es cierta la hipótesis, decidí realizar una muestra de líderes mundiales, y clasificarlos por la generación a la que pertenecen. El término de "generaciones sociales" fue uno que se popularizó en la década de los setenta, y los límites más aceptados son los siguientes, con el porcentaje aproximado de la población mundial que ocupan:

  • Generación perdida: Nacidos entre 1883 y 1900.

  • Generación grandiosa: nacidos entre 1901 y 1927.

  • Generación silenciosa: Nacidos entre 1928 y 1945. (2.0%)

  • Baby boomers: Nacidos entre 1946 y 1964. (12.8%)

  • Generación X: Nacidos entre 1965 y 1981. (16.7%)

  • Generación Y (millennials): Nacidos entre 1982 y 1996 (21.2%)

  • Generación Z (zoomers): Nacidos entre 1997 y 2012 (22.9%)

  • Generación Alfa: Nacidos entre 2013 y 2025 (24.4%)

  • Generación Beta: Nacidos entre 2026 y 2039


Hay problemas con esta clasificación, sobre todo el sesgo que hace referencia sobre todo al mundo occidental, pero para propósitos de la publicación de hoy servirán como buen parámetro. Por otra parte, delimitar la población muestra fue más difícil de lo que esperaba, pues iba ampliándola cada vez más. Al final, opté por sesenta países: los cincuenta y ocho con el PIB más alto (treinta y seis de los cuales pertenecen también a los sesenta más poblados del mundo), junto con dos naciones normalmente envueltas en controversias internacionales: Venezuela y Corea del Norte; pues creo que, aunque África está gravemente subrrepresentada en el análisis, sí incluye a todos los líderes que juegan un rol decisivo en las políticas internacionales, quedando integrada la siguiente lista:

  1. Alemania

  2. Algeria

  3. Arabia Saudita

  4. Argentina

  5. Australia

  6. Austria

  7. Bangladesh

  8. Bélgica

  9. Brasil

  10. Canadá

  11. Corea del Norte

  12. Corea del Sur

  13. China

  14. Chile

  15. Colombia

  16. Cuba

  17. Dinamarca

  18. Egipto

  19. Emiratos Árabes Unidos

  20. Estados Unidos

  21. España

  22. Filipinas

  23. Finlandia

  24. Francia

  25. Grecia

  26. Hungría

  27. India

  28. Indonesia

  29. Irán

  30. Iraq

  31. Irlanda

  32. Israel

  33. Italia

  34. Japón

  35. Kazajistán

  36. Malasia

  37. Marruecos

  38. México

  39. Nigeria

  40. Noruega

  41. Nueva Zelanda

  42. Países Bajos

  43. Pakistán

  44. Perú

  45. Polonia

  46. Portugal

  47. Qatar

  48. Reino Unido

  49. República Checa

  50. Rusia

  51. Rumania

  52. Singapur

  53. Sudáfrica

  54. Suecia

  55. Suiza

  56. Tailandia

  57. Turquía

  58. Ucrania

  59. Vietnam

  60. Venezuela


Sin más que agregar, les presento la gráfica:



Los resultados hablan por sí solos, y me parecen muy graves: casi dos tercios de los líderes mundiales (62%) nacieron antes de 1965, por lo que tienen, cuando menos, sesenta años. Por supuesto que deben de haber sus excepciones, pero encuentro muy peligroso que decisiones trascendentales sean tomados por una mayoría que vivieron casi toda su vida en un mundo totalmente diferente, y que no creo que tengan la capacidad de adaptación que la crisis requieren.


Asimismo, resulta inexplicable, pero fascinante como investigador, que la inmensa mayoría de estos líderes hayan sido electos democráticamente (por ejemplo, en el caso de las monarquías parlamentarias incluí al primer ministro, no al rey); pues más de la mitad de los jefes de Estado pertenecen a una generación que sólo es representada por el 12.5% del electorado, mientras que las generaciones más jóvenes, que suman más del sesenta por ciento de la población; apenas y tienen representación política.


La situación es más grave en el G20, considerados los países más poderosos del mundo, pues entre ellos sólo dos (las cabezas de Francia e Italia) tienen menos de cincuenta años; mientras que otros rebasan incluso los ochenta. No quiero demeritar a los baby boomer (mi papá es uno), pero creo que muchas de las pobres políticas públicas alrededor del mundo se deben a que han conformado una élite anquilosada que se niega a aceptar el relevo, cuando en realidad la mayoría de los líderes deberían pertenecer, cuando menos, a la generación X. De hecho, dado lo rápido de los avances sociales y tecnológicos, creo que los millenials son los que están en la edad ideal (29-46 años) para convertirse en líderes; pero sólo dos jefes de Estado pertenecen a este grupo; el dictador de Corea del Norte y el primer ministro de Países Bajos,


¿Cómo se puede resolver tal situación? En estos momentos no tengo la respuesta, pero sí creo que, con el ambiente al borde del colapso, gran parte del mundo en crisis económicas y amenazas de guerras devastadoras cada dos semanas por los caprichos de prepotentes ignorantes, estoy convencido que una mayor participación política de la juventud y un relevo generacional son de extrema urgencia.






Hasta el próximo encuentro...


Navegante del Clío

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