Introducción al mundo de Mike Flanagan
¡Bienvenidos pasajeros! Tiene mucho tiempo que no dedico esta sección a un creativo particular, menos aún en el cine; pero la temporada es la adecuada para hablar del que es probablemente el único creativo de terror del que me considero fanático, gracias probablemente a la influencia de mi papá, que fue el que me introdujo una de sus series.
¿Por qué decidí hablar de él hoy precisamente? Es una semana en la que muchas noticias del mundo del entretenimiento giran alrededor de él: ayer se estrenó su serie más reciente, mañana sale el tráiler de su próxima película, y en redes sociales se ha armado un debate sobre que tanto la cinta Cara de Barro, que se estrena a fin de mes, retendrá del guion que entregó, pues hay rumores y declaraciones que insinúan que el director mandó reescribir gran parte de la historia.
No diré mucho de la biografía del creativo, más que para mencionar que nació en Salem, Massachusetts, lo que probablemente fue determinante para formar su interés por el género, junto con una fascinación temprana por Stephen King, quien tiene una bibliografía tan extensa que es de los pocos autores a los que nunca dedicaría esta sección, pues sería casi imposible para mí hacerle justicia.
La siguiente pregunta que quiero contestar, antes de desglosar su trabajo, es porque lo admiro pese a que el terror es por mucho mi género menos favorito: la primera razón es porque los sustos en las producciones de Flanagan son construidos con inteligencia, rara vez diseñados sólo para causar shock, sino como una herramienta narrativa. La segunda razón es su talento para combinar géneros, pues la mayoría de sus historias (en particular las series) combinan el terror con elementos de misterio, romance y drama. En ese mismo sentido, los guiones suelen ser complejos, con personajes polifacéticos y ricos psicológicamente, lo que suele invitar a una discusión con tintes filosóficos al final de la experiencia de visualización. Me agrada que tenga un grupo recurrente de colaboradores, pues permite que las historias tengan cierta consistencia pese a contar historias radicalmente diferentes una de otra. Finalmente, lo que más celebro, que es la razón por laque suelo detestar el horror, es que Flanagan, al contrario de muchos otros cineastas del género, nunca es cruel, suele explorar más la sanación que el trauma en sus personajes, e incluso cuando el final es trágico, este es ganado por la historia, y se siente como la conclusión natural de la trama.
Sin más que agregar, dividiré el resto de la publicación en dos secciones. Primero hablaré de las películas, y finalizaré con las series, que es el medio donde, en mi opinión, se encuentra su trabajo de más calidad.
Películas:
Absentia (2011): Película independiente de poco presupuesto, que cuenta la historia de dos hermanas que descubren un misterio cuando el esposo de una de ellas regresa tras siete años desaparecido. El final no termina de funcionar a nivel de guion, pero muestra potencial para dirigir.
Oculus (2013): Una historia de dos hermanos que se convencen que un espejo ha causado desgracias en su familia, es de las pocas películas de Flanagan en las que no me gusta el final, pero ya muestra gran parte de su estilo característico, como el uso del suspenso psicológico por encima del sobresalto y el desdoblamiento temporal.
Hush (2016): Una película con un elenco muy reducido que transcurre en prácticamente una sola locación, es de las mejores versiones que he visto del arquetipo del asesino serial invadiendo una casa, gracias a una excelente interpretación principal de Kate Siegel como una escritora sordomuda.
Somnia: antes del despertar (2016): Hay un punto de trama que no me encanta, pero este thriller sobrenatural sobre un huérfano con el poder de convertir sus sueños en realidad tiene un excelente final, convirtiéndose en una poderosa metáfora del duelo y la familia.
Ouija: el origen del mal (2016): Precuela de la película de 2014, que fue tan mal recibida que esta es la única película de Flanagan que no he visto; pero la reacción crítica fue excelente, siendo el consenso que es infinitamente superior a la original.
El juego de Gerald (2017): Basada en el libro de Stephen King, cuenta la historia de una mujer que queda atrapada, esposada a una cama, cuando su marido muere de un infarto encima de ella. Un concepto simple expandido con una inesperada profundidad temática sobre la violencia sexual, el resultado es un thriller breve, pero cargada de tensión.
Doctor Sueño (2019): Promocionada como una secuela de "El resplandor", que aprovecha para adaptar los elementos de la novela original que Kubrick despreció; logró impresionarme al honrar tanto a la película de 1980 como a los libros de King, expandiendo la mitología. Ewan McGregor y Rebecca Ferguson dan las que se encuentran entre las mejores actuaciones de sus carreras, y en la que quizá sea la opinión más controversial del día: la encuentro superior a la original.
La vida de Chuck (2025): No me repetiré mucho, pues ya hablé dos veces aquí de esta película, pero la única película de la lista que no es de terror es una muestra exitosa de la versatilidad de Flanagan, y mi décima película favorita del año pasado.
Series:
La maldición de Hill House (2018): La serie que de verdad puso a Flanagan en el ojo público, toma inspiración de los relatos de Shirley Jackson, sin adaptar directamente ninguno, para construir una compleja trama en dos tiempos sobre cinco hermanos que deben resolver traumas familiares al regresar al hogar donde vivieron una tragedia sobrenatural veintiséis años antes.
La maldición de Bly Manor (2020): Esta vez adaptando cuentos de Henry James, sobre todo "Otra vuelta de tuerca" (y considero la versión de la serie superior); esta miniserie sobre una institutriz que llega a hacerse cargo de dos niños en una mansión llena de fantasmas es más lenta y mucho menos terrorífica que su predecesora, pero a mí siempre me ha gustado más porque se le agrega como elemento un muy buen romance gótico, y subtramas efectivas para muchos de los personajes secundarios.
Misa de medianoche (2021): Ya le dediqué a esta miniserie una reseña completa en este blog, sólo me limitaré a decir que esta exploración de la religión, sorprendentemente balanceada, tiene al mejor ensamble de la filmografía de Flanagan, y es de las mejores historias de vampiros de la década.
Club de medianoche (2022): La única de las series de esta lista que fue planeada para durar dos temporadas (lo que vuelve extremadamente frustrante su cancelación), es la oveja negra de la lista por dejar ideas inconclusas, pero el concepto de adaptar historias de Christopher Pike en una estructura de relatos dentro de otros relatos (cuentos que ocho pacientes terminales se cuentan unos a otros a medianoche) me pareció brillante, y con mucho potencial creativo.
La caída de la casa Usher (2023): La primera serie de Flanagan que reseñé en el blog, y una de las primeras recomendaciones que siempre hago a los fanáticos del horror, esta crítica a la deshumanización corporativa me pareció muy bien escrita y actuada, y me enamoré de la utilización de las historias de Edgar Allan Poe, algunas de formas muy inesperadas.
Carrie (2026): Al momento de redactar esta publicación aún no la comienzo a ver, pero estoy muy emocionado por la modernización del clásico de Stephen King, creo que la incorporación de redes sociales en el bullying puede aportar mucho a la historia.
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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