top of page

Distrito 9

24 jun
6 min de lectura

¡Bienvenidos pasajeros! Mientras escribo, ustedes son testigos, es raro que utilice metáforas o alegorías, aunque es frecuente que haya paralelismos con lo que estoy sintiendo o viviendo al momento de comenzar a planear. Cuando doy clases, sin embargo, si intento incorporar algunos de estos recursos literarios, pues creo que son una herramienta útil para que alumnos, en particular jóvenes, se interesen por los contenidos y comprendan los procesos estudiados. En ese sentido, el día de hoy les quiero recomendar una de esas películas que es nada sutil en su desarrollo temático, pero tiene un uso de alegorías tan sólido que es más efectivo que adoctrinador.


Dirigida por Neil Blomkamp y escrita por él mismo en colaboración con Terri Tatchell, la cinta de 2009 es protagonizada por Sharlto Copley (Wikus van de Merwe), Jason Cope (Christopher Johnson), David James (Koobus Venter), Vanessa Haywood (Tania Smit), Louis Minnaar (Piet Smit), Mandla Gaduka (Fundiswa Mhlanga) y Eugene Wanangwa Khumbanyiwa (Obasanjo). Un éxito modesto en taquilla, fue bien recibida por la crítica y nominada a cuatro premios de la Academia, incluyendo Mejor Película.


El detonante de la trama es la llegada a la Tierra de una nave espacial, pero en lugar de invasores, los visitantes son refugiados, confinados a un campamento. Veintiocho años después, en medio de un proceso de desplazamiento forzado, un representante de la multinacional responsable se ve infectado por una sustancia alienígena, y debe unir fuerzas con uno de los visitantes (llamados "langostinos") para encontrar una cura, y el combustible necesario para volver operativa de nuevo la nave espacial.


Quiero comenzar con el aspecto técnico, pues que disfrute la cinta es inusual: si hay dos estilos de dirección que no me gustan, es el mockumentary (cuando se emula a un documental) y el found footage (donde la película está rodada como si fuera una grabación de celular o cámara de video), y Distrito 9 es un estilo híbrido entre ambos formatos. Para mi sorpresa, en esta ocasión la trama se favorece de esta decisión creativa, pues es clave para aterrizar en la realidad un concepto de ciencia ficción, en la que los elementos más irreales interactúan con un diseño de producción y cinematografía sucios, mundanos, comunes; pero técnicamente bien ejecutados. Otro factor que es clave para el éxito de la estructura narrativa es que las entrevistas, noticieros y grabaciones de cámara están intercalados con escenas de un montaje tradicional, que ayuda a establecer un doble juego: el "metraje real" está lleno de propaganda, verdades a medias y preguntas abiertas, mientras que aquellas secuencias ocurridas en la intimidad de los personajes, de las que sólo la audiencia es testigo, se acercan más a un sentido de verdad.


Blomkamp era un director novato cuando realizó la película, y eso se nota en algunos problemas de edición, pero para ser una primera cinta está sorprendentemente bien lograda, con un ritmo impecable (con menos de dos horas, es más corta de lo que aparenta considerando la mezcla de elementos involucrados), secuencias de acción con buena coreografía y construcción de tensión, y sobre todo un excelente trabajo de efectos especiales, impresionante considerando el relativamente bajo presupuesto. Una combinación de CGI y motion capture (con Jason Cope interpretando a casi todos los aliens), los langostinos se integran de forma orgánica a sets y locaciones naturalistas, y la mesura mostrada por el director durante casi todo el metraje rinde frutos en el tercer acto, que puede destinar recursos a un tercer acto con elementos de ciencia ficción más tradicionales, resultando en un clímax que funciona como espectáculo sin sacrificar la trama, personajes o temas. A nivel de diseño, los langostinos son un gran acierto, pues su aspecto insectoide y grotesco, en combinación con la barrera lingüística, provocan un rechazo inicial en el espectador, pero tienen suficientes elementos humanoides (sobre todo los ojos) para generar empatía, y hacer que la audiencia se cuestione sus prejuicios iniciales (incluir en los primeros momentos de la cinta escenas de crueldad explícita, e incorporar personajes infantiles, son sin duda elementos que contribuyen a producir estos efectos emocionales).


Siendo totalmente honesto, el primer acto de la película es uno difícil de ver, y eso se debe a que el protagonista, Wikus, es muy poco carismático al inicio, una representación a la vez del burócrata ingenuo que se cree más que un peón de los intereses de la corporación, y del civil indiferente ante el sufrimiento. Torpe y extraño en sus manierismos, no es necesariamente malicioso de naturaleza, pero sí un racista casual y un cómplice del sistema. Su arco es uno evidente, pues la metáfora es todo menos sutil (se vuelve más humano entre más muta), pero no por eso menos efectivo y el personaje crece exponencialmente conforme avanza la trama. El resto del elenco es bueno (David James y Eugene Khumbanyiwa son particularmente memorables como villanos hiperbólicos en su personalidad y brutalidad), pero casi todos se ven limitados por el formato de dirección, que los obliga a interpretaciones naturalistas, donde las decisiones actorales deben ser más contenidas; lo que aumenta el peso con el que carga Sharlto Copley en el rol protagónico, pues es el corazón de la cinta, sobre el que se apoyan la mayoría de las grandes secuencias, y está a la altura del reto de mostrar un rango emocional amplio, sin dejar que el trabajo de prostéticos y maquillaje hagan el trabajo por él, tarea que logra sobre todo gracias a su trabajo con Cope como Christopher Johnson, una dinámica inusual pero cuya química en pantalla es innegable, siendo la construcción lenta de al amistad quizá el mejor elemento del guion.


La película es rodada casi en su totalidad en Sudáfrica, una decisión intencional pues la influencia de la política del apartheid en el guion es evidente, con paralelismos notables a la historia del país. Por eso, resulta bizarro que la mayoría del elenco, incluyendo a los dos protagónicos, sean caucásicos; con sólo un personaje de color (interpretado por Mandla Gaduka) representado como virtuoso; mientras que los traficantes nigerianos son reducidos a antagonistas casi caricaturescos. Con esto no estoy necesariamente acusando de racismo al equipo creativo, sería poco probable dado los temas de la película, pero sí es un argumento a favor de la interiorización inconsciente de prejuicios en el largo plazo.


Xenofobia, racismo y segregación son los ejes temáticos evidentes, y la película hace un buen trabajo estructurando y desglosando los distintos niveles de discriminación que existen, todos con consecuencias nocivas en mayor o menor medida; pero creo que incluso dejando de lado la metáfora étnica y/o migratoria, la película tiene mucho que decir en cuanto a la explotación de poblaciones marginales, y como para el poder es conveniente perpetuar condiciones de pobreza, disfrazando la explotación como ayuda humanitaria superficial: las armas y tecnología alienígenas son una analogía tanto del robo de recursos naturales como de la transformación de poblaciones en manos de obra barata, pero la caracterización del Distrito 9 como una población periférica no se limita a eso, sino que toca temas de brutalidad policial, marginación y experimentación médica que alcanza niveles de tortura; pero quizá la metáfora más efectiva es la de la comida de gato como una droga, y su uso como mecanismo de control y subyugación poblacional. Una representación de como lo que se relaciona típicamente con la alta criminalidad está relacionada con condiciones y prejuicios socioeconómicos, que el langostino principal sea un ingeniero brillante, pero viva en un ghetto y haya tardado décadas en recopilar recursos suficientes para actuar habla sobre la realidad del sistema y como este suprime el mérito y la verdadera libre competencia.


Finalmente, nada es un mejor diagnóstico de la realidad de nuestro presente que los villanos principales de la película: si bien el gobierno es cómplice y moralmente responsable de la situación de los personajes, la ejecución de las políticas está en manos de una corporación multinacional, responsable tanto de labores de seguridad como de desarrollo tecnológico, y por lo tanto están libres de casi todos los medios de supervisión y rendición de cuentas. El poder casi ilimitado de estos intereses económicos, en contubernio con corrupción gubernamental, es el aspecto más condenable del mundo tanto de la película como del mundo real, pues me recuerda a escándalos recientes como los centros de investigación en países en vías de desarrollo y el sistema de cárceles privadas en Estados Unidos, teniendo estas corporaciones alcances tan grandes que modificar el sistema es una tarea compleja por decir lo menos.


Y en ese sentido, quiero concluir con un último reconocimiento a la película, y es su excelente final, de los desenlaces agridulces más efectivos que he visto: sin revelar el destino de los personajes individuales, para no arruinarles su viaje, a un nivel macro la corporación aunque puesta en evidencia en los medios, queda mayormente impune y el desplazamiento se concreta, evitando así un final cliché, peligrosamente irrealista, de que un puñado de personas pueden resolver de forma inmediata problemas estructurales. Sin embargo, gracias a un final abierto (y discusiones de una secuela que estoy seguro nunca se hará), el guion también evita descender a la trampa del nihilismo con suficientes notas esperanzadoras para creer que, con suficientes pequeñas acciones de muchas personas, sea posible imaginar un futuro.





Hasta el próximo encuentro...


Navegante del Clío

Entradas recientes

Ver todo
Galaxy Quest

¡Bienvenidos pasajeros! Como les anticipaba el día de ayer, continuamos hablando de ciencia ficción, pues pese a que no es mi subgénero favorito (siempre preferiré la fantasía), creo que cuando está b

 
 
 
Macario

¡Bienvenidos pasajeros! Como bien saben mis lectores frecuentes, rara vez hago publicaciones que celebren una efeméride específica, menos aun las mexicanas, pues tengo muchos problemas con la forma en

 
 
 
Los tres mejores capítulos de "Friends"

¡Bienvenidos pasajeros! Cuando era niño, todos los VHS y DVD se guardaban en un área común, salvo dos excepciones que mi mamá mantenía en un mueble de su recámara: una era la trilogía original de Star

 
 
 

1 comentario


Una de mis películas favoritas, quien sabe, también me quedé esperando la secuela, pero tal vez así haya sido mejor. Desconocía mucho de lo que compartes sobre ella, hasta llegué a pensar que se trataba de otra película jajaja

Me gusta
bottom of page