Star Trek: Beyond
¡Bienvenidos pasajeros! Si tuviera que elegir entre Star Wars y Star Trek, elegiría al primero sin dudarlo, pero eso no significa que no disfrute también elementos del segundo, sobre todo cuando es en compañía de mi papá, pues es de las pocas franquicias de las que se declara abiertamente fan. He de confesar, que estoy casi seguro que no he visto ni la mitad de las primeras películas, pero sí vi lo suficiente de la serie original para entender la molestia por el reboot del siglo XXI. Mi opinión de las dos primeras películas, que nunca fue muy alta, ha ido decreciendo, pero aunque sea una opinión controversial (hace poco debatí al respecto con un amigo), creo que la última no sólo es la mejor de la trilogía, sino la única que entiende el espíritu de la historia original.
Estrenada en 2016 (lo que implicó un proceso de desarrollo acelerado para que coincidiera con el cincuenta aniversario de la franquicia), la cinta fue dirigida por Justin Lin y escrita por Simon Pegg y Doug Jung. Regresando como la tripulación de la Enterprise, la película contó con la participación de Chris Pine (Kirk), Zachary Quinto (Spock), Zoe Saldaña (Uhura), Simon Pegg (Scotty), Karl Urban (Bones McCoy), John Cho (Sulu), Anton Yelchin (Chekov) y Deep Roy (Keenser); mientras que las nuevas incorporaciones al elenco incluyeron a Idris Elba (Krall), Sofia Boutella (Jaylah), Joe Taslim (Manas), Lydia Wilson (Kalara) y Melissa Roxburgh (Syl). Pese a recibir críticas en su mayor parte positivas, y fue nominada a un Premio Oscar (Maquillaje y Peinado), decepcionó en taquilla y se ha visto como responsable de un estancamiento de Star Trek en la pantalla grande, sin una nueva película en diez años.
Transcurriendo cuatro años después de la película anterior, Beyond encuentra a la tripulación de la Enterprise varados en un planeta inexplorado tras una desastrosa misión de rescate, perseguidos por un enemigo obsesionado con completar un arma biológica que podría destruir a la Federación Unida de Planetas. Algunas de las críticas más favorables a la cinta mencionaron que es la única de la "Trilogía Kelvin" que parecería una versión extendida de un capítulo de la serie original, y esto es evidente desde la sinopsis: para comenzar, es la única de las tres que transcurre mayoritariamente en un mundo de la frontera espacial, y eso permite mayor creatividad tanto en el diseño de producción como en el apartado visual, incluyendo una paleta de colores más vibrante, alejado del relativo realismo de las entregas anteriores, que recupera el sentido de asombro que un viaje de exploración debería generar (y, como un plus añadido, permite lucir el diseño de vestuario, con los que siguen siendo los mejores uniformes de la franquicia).
No soy tan negativo como la mayoría de mis contemporáneos hacia el trabajo de JJ Abrams (de hecho, su filmografía me parece en términos generales ligeramente más disfrutable que la de Justin Lin, quien lo sustituyó en la dirección para la parte final de la trilogía), pero al contrastar Beyond con sus predecesoras, era evidente que Abrams no sentía verdadera pasión por la franquicia. Lin, efectivo pero no particularmente creativo, retiene los aspectos positivos del trabajo de Abrams, sobre todo sólidos efectos visuales y una excelente mezcla de sonido; pero los complementa con mejoras sustanciales en lo que concierne a cinematografía (mucho más clara) y la construcción de secuencias de acción, con una cámara más dinámica y coreografías más creativas. En el último aspecto técnico que quiero mencionar, Michael Giacchino permanece a bordo como compositor, lo que ayuda a darle cohesión a toda la trilogía, y en esta entrega en particular su estilo de equilibrar homenajes a los temas originales con una nueva banda sonora encuentra el balance perfecto, que complementa bien a la trama.
El guion, a cargo de Pegg y Doug Jung, es por mucho el más sólido de la trilogía, tanto en estructura como en desarrollo temático: son claros los guiños a la serie original, con más énfasis en el apartado científico y un muy dulce homenaje a Leonard Nimoy, fallecido poco antes de que iniciara el rodaje; pero son mucho más sutiles que las referencias en las dos películas anteriores (en particular la segunda, donde en mi opinión se les fue la mano al básicamente rehacer Star Trek II de forma menos satisfactoria), más en un intento de armonizar el tono que de recrear puntos de trama. La historia no minimiza la violencia (de hecho, creo que es de las tres la única en las que las muertes de los "camisas rojas" y otros personajes secundarios tienen el peso adecuado), pero los equilibra con un muy buen ritmo, que no dilata excesivamente los giros y revelaciones, y el que en mi opinión es el mejor sentido del humor de la trilogía, pues nace de la química de los personajes más que de chistes y situaciones de construcción artificial. Probablemente el aspecto de la película con la que estoy más mixto es con el villano, pues parte de una paradoja: creo que, comparado con Eric Bana y Benedict Cumberbatch, Idris Elba da probablemente la interpretación antagónica más débil de la trilogía, pero también, de los tres Krall es el que tiene el mejor trasfondo y motivaciones, por lo que funciona mejor dentro de la trama.
Los personajes también tienen en esta película sus mejores momentos de la trilogía, pues creo que es la única de las tres en las que alcanzan plenamente la caracterización que hizo icónicos a los originales, sin perder sus elementos únicos. Aunque sigue habiendo elementos que no me terminan de encantar (la relación entre Spock y Uhura siendo el principal de ellos), creo que darle a la mayoría de los personajes (en particular Kirk y Spock) una oportunidad o tentación de dejar la Enterprise fue un acierto para potenciar los arcos de personaje. Separarlos en pequeñas unidades durante el segundo acto fue probablemente la mejor idea del guion, sobre todo al hacerlo en parejas inusuales (Kirk-Chekov, Uhura-Sulu, y sobre todo Spock-Mcoy, hilarante y fascinante dúo), pues permite mostrar carices nuevos de los personajes. Zachary Quinto y Simon Pegg continúan con la tendencia de ser los mejores miembros del elenco con excelentes nuevas versiones de Spock y Scotty, respectivamente; pero esta película también permite a Karl Urban brillar como Bones, Cho y el fallecido Yelchin tienen sus mejores momentos como Sulu y Chekov; y aunque Chris Pine conserva su carisma de chico malo de las películas anteriores, el guion por fin le da a Kirk la madurez que claramente le hacía falta en las dos películas anteriores. Aunque agregar nuevos personajes a un grupo pre existente rara vez funciona, Jaylah es uno de los pocos ejemplos efectivos, creo que tiene buena química tanto con Pegg como con Pine, y su incorporación a la trama se dio de forma orgánica, dándole un rol clave que justificara su inclusión a la tripulación.
Cierro con una mención a los temas de la película, que son los más cercanos a la serie original y un recordatorio que es vital en el día de hoy: mientras el villano es aislacionista y xenofóbico, aferrándose al pasado totalitario de la Federación; la tripulación de la Enterprise se une real y metafóricamente para triunfar; un recordatorio de la importancia de la unidad, cooperación e intercambio cultural; pues es la genuina curiosidad científica, y no los afanes neo imperialistas, los que traen la verdadera prosperidad.
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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