Ghost
- raulgr98
- hace 1 hora
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¡Bienvenidos pasajeros! A estas alturas es muy raro que yo vea televisión por cable, pero quiso una coincidencia que hace un par de días me topará con un especial de películas románticas, y alcancé a ver el final de un clásico que fue una presencia constante en mi casa cuando era niño (es de las favoritas de mi madre), y que aprecio un poco más cada vez que la vuelvo a ver.
Escrita por Bruce Joel Rubin y dirigida por Jerry Zucker, la cinta de 1990 está dirigida por Patrick Swayze (Sam Wheat), Demi Moore (Molly Jensen), Whoopi Goldberg (Oda Mae Brown), Tony Goldwyn (Carl Bruner), Rick Aviles (Willie Lopez), Argelia McQueen (Clara Brown), Gail Boggs (Louise Brown) y Vincent Schiavelli (fantasma del metro). Pese a las críticas iniciales mixtas, fue un gran éxito taquillero, el mayor de ese año, y fue nominada a cinco premios Oscar, incluyendo mejor película, de los cuales ganó dos (actriz de reparto y guion original).
Inspirándose el guionista, irónicamente, en una puesta en escena de Hamlet, la premisa básica de la cinta es una subversión del arquetipo de una historia de venganza, narrada desde el punto de vista del fantasma. Así, el protagonista de la historia es un banquero asesinado (Swayze), cuya motivación no es solo descubrir la verdad tras el asalto (aparentemente aleatorio) donde perdió la vida, sino proteger a su novia (Moore) con ayuda de una charlatana que descubre que tiene la habilidad de escuchar a los muertos (Goldberg).
Como desglosaremos más adelante, la película es una mezcla de géneros bien equilibrada, en la que el director tuvo el acierto de saber priorizar los tonos de acuerdo a las necesidades de la historia (con excepción del tercer acto, donde hubiera preferido una resolución más cercana al terror, con el que experimenta unas pocas secuencias antes que a la acción, no tan bien ejecutada). Por ejemplo, aunque el primer acto tiene elementos de thriller, celebro que misterio se haya resuelto rápidamente, pues la respuesta era bastante predecible y de haberse alargado podría haber resultado cansado para la audiencia. Revelado el culpable de la muerte de Sam, el sentido de urgencia y tensión es en verdad proporcionado por la búsqueda del protagonista de encontrar formas de interactuar con el mundo real antes de que se cometan más injusticias.
Quiero comenzar con el único aspecto negativo serio que tengo con la película, y es que los efectos especiales no han envejecido nada bien (en especial el de las sombras, me saca de la película en sus dos apariciones importantes). Sin embargo, en todos los otros aspectos técnicos, la película es sólida: el diseño de iluminación es bueno, evitando muchos de los clichés estéticos de historias de fantasmas, y el uso de locaciones reales de Nueva York es excelente (hay un interesante contraste de distintos espacios urbanos), aterrizando en una atmósfera realista la historia sobrenatural.
El guion da pistas de una mitología compleja sobre el más allá, a fin de que la narrativa tenga consistencia interna, pero creo que es un acierto mantenerlo vago, pues permite concentrarse en el tema principal de la cinta (el amor) sin diluirlo con desvíos teológicos o sobre explicaciones. Sin embargo, eso no significa que la película desaproveche el concepto del fantasma, sino que este potencializa todas las escenas, tanto románticas como humorísticas. Pese a que el espectro es el héroe de la historia, la película se permite una escena de susto bien construida, y el fantasma del metro es un personaje de soporte infravalorado, pues no sólo marca tono sino que mueve hacia adelante el arco de personaje en una de mis secuencias favoritas de la película (es raro ver a un fantasma aprendiendo a controlar sus habilidades, pero es ejecutado de forma satisfactoria).
El romance es el tema central de la historia, y el guion logra explorar de forma madura temas serios como la muerte y la traición; pero en mi opinión, en este mosaico tonal, donde mejor funciona es en el apartado de comedia; pues aunque abundan los momentos emocionales, a los que la historia les permite respirar, es también una cinta que siempre me ha parecido extremadamente divertida, y cuyo sentido del humor ha envejecido muy bien. Parte clave para lograrlo es la química en pantalla entre Swayze y Goldberg, una dinámica tan energética que por momentos llega a eclipsar a la pareja principal, y un ejemplo raro (para la década de los 90's) de amistades entre personajes de sexos opuestos bien construidas. Whoopi Goldberg tiene un puñado de momentos emocionales, muchos de ellos sutiles, que logra comunicar con eficacia, pero la mayor parte de su talento actoral está vertido en un excelente trabajo cómico, y por eso considero histórico estudiar su triunfo como actriz en los Oscares, pues es raro que la academia reconozca este tipo de trabajo.
Más allá de Goldberg, considero que el elenco es bastante sólido: Goldwyn construye a un tipo particular de villano que está muy anclado a la realidad (taimado, lujurioso y peligroso, pero en el fondo, patético), dándole un poco más de complejidad de la que tiene en el guion, mientras que Swayze en el protagónico da una de sus interpretaciones más completas, pues debe pasar en cuestión de segundos de lo estoico a lo vulnerable, además de triunfar ante un guion que le exige ser carismático, divertido, tierno y en ocasiones temible; una interpretación que se enriquece con decisiones actorales interesantes, como el mostrar compasión por sus enemigos. Sin embargo, la heroína infravalorada de la película es Demi Moore, quien enriquece sus interacciones con Swayze y en particular con Goldberg, y quien, pese a no ser el foco de casi ninguna escena, se consolida como el verdadero corazón de la historia con una interpretación contenida, pero muy humana.
Aunque casi no hablo de ellos en este espacio, los romances son un género que disfruto cuando está bien ejecutado; y esta es una de las mejores películas de amor que he visto de Hollywood, gracias no sólo a un guion que hace lo posible por evitar clichés y convenciones, sino a la innegable química entre Patrick Swayze y Demi Moore, en la que probablemente fue la mejor época de ambos como estrellas de cine. No desglosaré aquí las escenas románticas, pues han sido parodiadas hasta la saciedad y se han consolidado como clásicas del género, basta decir que entiendo el legado de la película, con interpretaciones elevadas por la excelente banda sonora de Maurice Jarre y un uso impecable de la canción "Unchained melody", a la que esta cinta dio una especie de segunda vida, sobre todo ante el público internacional. No hay en Ghost ni una escena de cama (la única escrita fue borrada del guion, un gran acierto), pero contiene algunas de las secuencias más sensuales jamás rodadas, la prueba de que, con suficiente talento frente y detrás de cámara, se puede ser a la vez erótico y de buen gusto.
Cierro con un comentario sobre una oportunidad desperdiciada, que se consideró en algún momento de la producción, pero se eliminó. Si bien entiendo que probablemente habría afectado el desarrollo financiero de la película, si el tema de esta es el amor a un nivel profundo, espiritual; el plan original de no sustituir a Goldberg por Swayze en la escena climática del baile (e incluso se llegó a discutir incluir un beso entre las dos actrices), hubiera cimentado el legado de la película.
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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