King Kong
- raulgr98
- hace 2 minutos
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¡Bienvenidos pasajeros! Continuando con el espíritu de aventura del día de ayer, quiero compartir con ustedes una película que es controversial dentro de mi familia, por múltiples motivos, pero que yo siempre he disfrutado; quizá porque este remake fue mi introducción al personaje, dado que a la fecha no he visto al cinta original; y la respuesta que siempre doy a los que dicen que la carrera de Peter Jackson terminó con El señor de los anillos (aunque, como saben, también defiendo algunos elementos de El hobbit).
Estenada en 2005, la cinta es dirigida por Jackson, quien escribió el guion con Fran Walsh y Philippa Voyens; reuniendo a gran parte del equipo detrás de cámaras de su trilogía de Tierra Media, con la excepción de Howard Shore, quien es reemplazado como compositor por James Newton Howard. El elenco es un ensamble notable, una mezcla de veteranos con potenciales estrellas, e incluye a Naomi Watts (Ann Darrow), Adrien Brody (Jack Driscoll), Jack Black (Carl Denham), Colin Hanks (Preston), Jamie Bell (Jimmy), Kyle Chandler (Bruce Baxter), Thomas Kretschmann (Capitán Eglehorn), Evan Parke (Ben Hayes), John Sumner (Herb), Lobo Chan (Choy), Craig Hall (Mike) y Andy Serkis (Lumpy/Kong). Pese a que causó controversia al momento de su estreno, la crítica se inclinó por el lado positivo y tuvo una recaudación alta, si bien decepcionante en comparación con el presupuesto. En cuanto a los premios, fue alabada en los elementos técnicos y fue nominada a cuatro Oscares, de los cuales ganó tres (efectos, mezcla de sonido y edición de sonido).
Lo que su director describió como una carta de amor tanto a la película original como a la historia del cine en lo general (lo que explica las múltiples referencias a lo largo del metraje), la cinta sigue a un grupo de filmación y la tripulación del barco que los transporta en una aventura a una locación misteriosa que alberga peligrosas criaturas, entre las que se incluye un gorila gigante que desarrolla una fijación por la estrella de la cinta, desatando una mortal misión de rescate.
El remake de King Kong tuvo uno de los procesos de producción más infames de tiempos recientes, entrando y saliendo de desarrollo múltiples veces, con más de un cambio de elenco y una realización complicada, que junto con una duración que parecía extenderse cada vez más la acabó convirtiendo en la película más cara jamás rodada al momento de su estreno, razón por la cual apenas alcanzó a recuperar la inversión inicial pese al éxito en taquilla. Para efectos de esta publicación, me centraré en la versión extendida, pues es la que más veces he revisitado, y tiene elementos que disfruto mucho, si bien reconozco que el corte original tiene mucho mejor ritmo.
Siguiendo esa línea de pensamiento, quiero comenzar con la que es casi unánimemente la mayor crítica de la película; que es ser demasiado largo, sentimiento con el que estoy de acuerdo, pues el primer acto tiene enormes problemas de ritmo. Por un lado, entiendo la decisión de querer que el excelente diseño de producción del Nueva York de los años treinta resalte, y creo que hace un buen trabajo de presentar a muchos de los personajes, sobre todo a Ann, pero se extiende mucho más de lo necesario, y me parece un poco repetitivo. Sin embargo, con lo que discrepo es con la opinión popular de que la trama no arranca hasta que el grupo llega a la isla, pues yo siempre he disfrutado las secuencias en el Venture: además de funcionar como set, es importante expandir en las dinámicas de personajes en los momentos tranquilos y creo que en cuestión tonal se logró un muy buen equilibrio entre anticipar el terror que está por venir, y construir una atmósfera romántica que sirve como bello homenaje a la era dorada de Hollywood.
El final, de regreso en Nueva York, me parece muy bien montado, en particular el momento dulce en Central Park, y el icónico clímax, uno de los más famosos del cine, y que creo que es mejor que el original pues pone en primer plano el elemento trágico de la historia, lo que la vuelve más emocional. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones que elijo volver a ver la película, omito tanto el inicio en Nueva York como el final, por la misma razón por la que tiendo a preferir la versión extendida: para mí, contenida en sí misma, la sección de la película en la Isla Calavera es una de las mejores películas de aventura de la primera década del siglo, y lo digo plenamente consciente de la compañía en la que la coloco. Por el resto de la publicación, me dedicaré a mencionar algunas de las razones por las que digo tal afirmación.
La primera son los elementos técnicos de la película, que puedo dividir en dos categorías: desde el apartado visual, la combinación de las impresionantes locaciones de Nueva Zelanda con los añadidos de CGI es deslumbrante, y ha envejecido mejor de lo que yo esperaba. El resultado final del trabajo de criaturas es mixto, algunas se ven mejor que otras; pero el titular Kong sigue siendo estando para mí en el Top 3 de construcciones de efectos especiales, con Andy Serkis entregando una actuación de motion capture redonda y polifacética, lo que es aún más impresionante considerando que es el único de sus roles icónicos que no tiene diálogo. Pero más aún que el trabajo en efectos especiales, el mayor triunfo de la cinta es el sonido, tanto la banda sonora como la edición y mezcla: es una de las películas con mejor sonido que he escuchado, y es la combinación de distintas criaturas, rocas, árboles etc., lo que convierten a la Isla Calavera en un lugar real, la clave de la inmersión en la fantasía.
En segundo lugar es la sólida dirección de las secuencias, tanto de la misión de rescate como de la relación entre Ann y Kong. De esta segunda, por supuesto que la lucha del simio con los dinosaurios es icónica, y a un nivel de coreografía quizá la secuencia mejor lograda; pero es en la aventura del equipo de búsqueda lo que más disfruto de ver, pues cada obstáculo es totalmente distinto, lo que le permitió a Jackson y su equipo de desarrollo visual ser creativos con casi cada secuencia, dándole a cada una su propio ritmo y tono (la estampida es la más vertiginosa, en el sentido de acción tradicional, mientras que la del tronco es probablemente la más tensa). En una decisión que a mis ojos es inexplicable, para la versión de cines Jackson decidió preservar casi todo el primer acto, y reducir el metraje rodando secuencias en la isla (dos en particular, restauradas en la versión extendida, de las cuales la del pantano disfruto mucho). Sin embargo, para mí por encima de cualquier otra de las secuencias de la aventura se eleva la terrorífica escena en el foso de los insectos gigantes, grotesca y espeluznante, que incluye la que es probablemente la muerte en pantalla que más me ha traumado, a más de veinte años de su estreno (aquellos que hayan visto la cinta sabrán al instante a cual me refiero), y que me provocó pesadillas por meses después de verla.
El tercer elemento, que se extiende al inicio y al final, pero brilla sobre todo en las secuencias de la isla; son las actuaciones. El elenco definitivamente tiene un punto flaco, que para mí es Brody (solía hacer chistes que Watts tenía más química con el simio gigante que con él), pero incluso él hace un trabajo aceptable, si bien eclipsado por sus estrellas: Ann es quizá mi papel favorito de Naomi Watts, pues el guion le da la oportunidad de encontrar momentos de profunda empatía y chispa dentro de los confines del arquetipo de la damisela en apuros, y logra dejar una huella pese a pasar parte importante del metraje como el único ser humano en escena. Creo que la película merece más crédito por el trabajo de extras, creo que todos los marinos sin nombre hacen un gran trabajo para involucrar al espectador en la narrativa, y el horror de las criaturas de la isla, y eso se extiende a personajes secundarios como los interpretados por Sumner, Chan y Kretschmann, que logran dejar huella con escenas mínimas. De aquellos que tienen un rol un poco más expandido, Chandler funciona como buen alivio cómico y contrapeso de Brody, con un pequeño arco, Evan Parke es sólido en el rol más estoico, Andy Serkis (en su rol humano) es mi personaje secundario favorito por el carisma del actor, y la excelente actuación de Colin Hanks como un asistente que pierde la fe en su jefe y su trabajo es, en mi opinión, infravalorada. Dejé para el final a un actor, y es Jack Black, pues aunque su actuación fue criticada al momento del estreno, para mí es el mejor miembro del elenco: en uno de sus roles más dramáticos, en muchos sentidos el villano de la cinta, la contratación de Black es una excelente subversión en sí misma, pues el carisma natural y su reputación previa juega con la audiencia de la misma forma en la que el director estafa y engaña al resto de los personajes; y aunque es una dura crítica al frío sistema de Hollywood (me gustaría profundizar en los motivos por los cuales se decidió caracterizar a Denham como Orson Welles), no es un villano de caricatura, sino que su crueldad tiene capas, y se le permite momentos que son casi heroicos, así como momentos de profundidad dramática.
¿Puedes llamar buena a una película que en raras ocasiones vez completas? Si siempre encuentras disfrute y nuevos detalles a analizar en las secciones que revisitas, que no son de una duración desdeñable, sí; pues a veces las partes son tan buenas que eclipsan las fallas del todo.
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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