La suerte de la consorte
- raulgr98
- 6 jun 2023
- 3 Min. de lectura
¡Bienvenidos pasajeros! En esta ocasión regresamos a los textos divulgativos para comentar mi lectura más reciente: la suerte de la consorte.
Escrita por la socióloga Sara Sefchovich, el texto busca hacer una crónica de la evolución de la primera dama, desde las virreinas hasta las esposas presidenciales. Lo que más me llama la atención sobre este texto es que es un trabajo vivo, vigente, que se continúa escribiendo hoy en día. La primera versión, publicada en 1999, llega hasta Nilda Patricia Velasco (esposa de Ernesto Zedillo), pero la autora ha vuelto a publicar su obra emblemática tres veces (2002, 2009 y 2013) añadiendo capítulos dedicados a Marta Sahagún, Margarita Zavala y Angélica Rivera, siendo la edición más reciente a la que tuve acceso y que reseño en este espacio.
Lo primero que quiero comentar es la estructura, pues tengo pensamientos mixtos sobre esta. Es claro que, quizá por la abundancia de fuentes o el interés de la autora, hay mucha mayor información sobre las mujeres protagonistas del libro a partir del Porfiriato, mientras que muchas de las esposas anteriores son concentradas en segmentos cortos. Por un lado, creo que lo disparejo de la estructura puede tener como consecuencia que el ritmo se afecte (el lector tarde más en las primeras décadas del siglo XXI que en todo el periodo XVI-XVIII), y que se abran ventanas de oportunidad para futuras investigaciones; pero por el otro lado creo que hay cierto simbolismo en la manera en la que, conforme la mujer obtiene más participación dentro de la política, los segmentos dedicados a ellas de forma individual crece también.
Lo que no se puede negar es el profundo trabajo de investigación por parte de la autora, que dividido en dos estrategias. Por un lado, la documentación historiográfica está sustentada en gran medida en extensas notas al pie de página, sin embargo, creo que este es el punto frágil de la autora a nivel de interpretación, pues su visión de la Historia nacional me pareció en muchos sentidos superficial. Por otra parte, tengo muy pocas cosas que objetar al trabajo periodístico, particularmente a partir de la posrevolución. Es muy claro que la escritora domina las fuentes de estos periodos y se siente más cómoda cuestionándolas, pero el estilo de la segunda mitad del trabajo, concentrada en programas, discursos y cifras es mucho más personal. EN este apartado disfruto especialmente el estilo anecdótico, en el que se intenta asomar una mirada a las parejas gobernantes a través de pequeñas historias, ya sean reales, rumoradas o ficticias.
Pese a la cantidad de información, me parece que la narrativa es bastante ágil (o lo sería si la letra fuera más grande), gracias a dos estrategias meta textuales. La primera es la presencia de imágenes que ayudan a aterrizar las descripciones de la autora (pues la mayoría son retratos o fotografías), que proporcionan respiros al lector, y la segunda es el estilo de capitulado (que consiste en subtítulos numerados dentro de los grandes capítulos). Este formato ofrece a los lectores pausas orgánicas, pues cada segmento toca una idea central clara que ofrece un comentario completo si se quiere detener el ejercicio lector, pero a la vez invita a continuarlo.
Brevemente, quiero hacer mención de la que para mí, es la mejor estrategia discursiva del libro: en el análisis de cada primera dama hay un segmento en la que la autora lanza al lector, a la Historia y a la nada preguntas sobre como habrá vivido distintos acontecimientos de su época. Por un lado, este es un ejercicio que ayuda al lector a involucrarse a repensar lo leído para hacer conjeturas propias, pero por el otro es una forma sintética y natural de construir el mundo económico, social y cultural de tal manera que no invada el sentido estrictamente político de la investigación, abarcando de esta manera una construcción de mundo mucho más completa.
Finalmente, quiero concluir con una pregunta: ¿Es necesaria una nueva edición? En su análisis de Angélica Rivera, la propia Sefchovich propone que la figura de la Primera Dama ha quedado en gran medida superada históricamente, dejando el debate abierto. Vivimos actualmente en un sexenio en el que la figura oficialmente ha sido declarada extinta, pero no por las razones que la autora predijo: si Rivera se negó a asumir las funciones del cargo establecidas históricamente, minimizando su participación pública más que como esposa, su sucesora por el contrario aumentó su presencia política, actuando muchas veces casi como funcionaria o representante presidencial. Esta simple comparativa revela que la Historia de las parejas gobernantes es una en constante evolución, en la que ni los cargos, títulos o funciones permanecen estables; lo único que permanece constante es el poder, que en mi opinión debe ser constantemente re explorada desde lo femenino.
Título original: La suerte de la consorte, las esposas de los gobernantes de México, historia de un olvido y relato de un fracaso.
Autora: Sara Sefchovich
Año de publicación: 2013 (cuarta edición)
Editorial: Océano
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
Comentarios