Looney Tunes
- raulgr98
- 25 feb
- 6 Min. de lectura
¡Bienvenidos pasajeros! Ya es prácticamente una tradición que, al menos una vez al año, reseño un cortometraje animado en este espacio, creo que ofrecen algunas de las narrativas más interesantes que existen. Sin embargo, hay veces que son simplemente divertidas, y una gran fuente de risas y alivio para momentos de necesidad. Me sorprende que en más de tres años, nunca haya hablado de los Looney Tunes, dado que crecí con ellos, y hoy quiero remediar ese vacío hablando de tres de mis cortos favoritos, que aparecen al menos una vez en varias listas de caricaturas clásicas que use como investigación.
"The scarlet Pumpernickel" se estrenó en cines en 1950, dirigido por Chuck Jones y escrito por Michael Maltese, con el talento vocal de Mel Blanc (Lucas/Porky/Silvestre/Elmer/Ejecutivo) y Marian Richman (Melissa). "Operation: Rabbit" se estrenó en televisión en 1952, también dirigido por Chuck Jones con una historia de Michael Malteze y la actuación de Blanc (Bugs Bunny/Wile E. Coyote). "Birds anonymous", se estrenó en cines en 1957, con una historia de Warren Foster y bajo la dirección de Friz Freleng; de nuevo contando con el talento vocal de Blanc (Silvestre/Piolín/Clarence). Aunque los tres fueron muy exitosos tanto en la crítica como en el público, el tercero fue quizá el que tuvo el mayor impacto, pues ganó el Oscar a mejor cortometraje animado.
Dudo que tenga que hacer una introducción larga a los Looney Tunes, pues sospecho que la mayoría de mis lectores están familiarizados con la fórmula de las caricaturas, basadas en el humor físico y las circunstancias absurdas, características que los tres cortos comparten, así como la duración (todos giran alrededor de los siete minutos, y aún así logran contar de forma satisfactoria historias completas). Otro factor que todas tienen en común es la fluidez de la animación, y el encanto de los fondos y decorados simples, que ponen el foco en los personajes se mueven sorprendentemente bien considerando la época en la que se realizaron los cortos. Sin embargo, creo que a un nivel técnico, el tercero es el más efectivo, no sólo por ser el último en producirse, sino porque el trabajo de iluminación y sombras de Freleng como director es mejor que el de Blanc. Sin embargo, cada uno de los cortos que seleccioné tienen un elemento innovador que lo aleja de las convenciones de las historias, por lo que les dedicaré unas palabras individuales a cada narrativa, en forma cronológica.
El primero de nuestros cortos está protagonizado por el Pato Lucas, y funciona como una sátira de historias de capa y espada como Pimpinela Escarlata. Recuerdo que de niño este corto me fascinaba pues combinaba un buen sentido del humor con el magnetismo que produce en mi los relatos de fantasía y aventura, pero revisitándolo, el elemento que ahora considero más importante es que es, si no mal recuerdo, el primer corto de Looney Tunes que aborda el elemento de metaficción, que lentamente se convertiría en parte de su identidad: el vehículo narrativo es Lucas, como "actor de comedia" proponiendo una nueva película, protagonizada por el como un héroe enmascarado. Pese a la corta duración, los dos niveles de ficción (la reunión con el ejecutivo y el pitch de Lucas) tienen el tiempo suficiente para brillar, y en lugar de pelear uno con el otro se complementan de forma impecable, sobre todo en la recta final. Si bien creo que es el menos divertido de los tres cortos reseñados, también es el que tiene el sentido del humor más sutil, pues es el que tiene menos chistes explícitos, por el contrario, lo divertido proviene de lo absurdo que es el contraste de imaginar a un protagonista prototípico, sin sacrificar por eso la dignidad del pato (de hecho, este corto ayudó a probar que tenía potencial más allá de Bugs Bunny, quien está por completo ausente de la historia), ni el respeto por el género al que está parodiando, pues no se burla de la historia que Lucas propone en ningún momento, tomándosela más en serio de lo esperado. Porky, Silvestre y Elmer tienen roles de soporte en la historia, y varios personajes más tienen cameos, marcando otra tendencia de la franquicia que sólo crecería con el tiempo, y es el crossover de sus distintos personajes, que hasta ese momento pasaban en su mayor parte separados hasta ese momento. Finalmente, me gustaría agregar que el final, en el que la reunión colapsa porque Lucas olvidó escribir un final y se siente obligado a improvisar un clímax, es aún más relevante para este Hollywood que para el de hace setenta años.
Dato curioso: "Operation: rabbit" fue la segunda aparición del Coyote en cualquier medio, y la primera historia donde recibe nombre. Si he de hacer una confesión, por alguna razón el Correcaminos nunca me cayó bien, y sus cortos eran un poco difíciles de ver para mí, por hilarantes que fueran, pues mi tendencia era a sentir simpatía por el antagonista. El corto que les recomiendo hoy es de los pocos donde creo que Wile E. Coyote es usado a la perfección como villano, pues es emparejado, no con un ave que siempre me pareció arrogante y cruel, sino con Bugs Bunny, quien es sin duda capaz de la misma violencia, pero que lo hace con un carisma excelente y un encanto natural. Aunque la estructura es similar a la de otros cortos del coyote, incluyendo invenciones ridículas y explosiones, la principal diferencia, que considero clave, es que el Coyote habla, y eso permite darle una personalidad totalmente diferente. En este caso, su fracaso no puede atribuirse a incompetencia, infortunio o la deficiencia de los productos Acme, sino a su propia arrogancia y sentido de superioridad (el opening, en el que coloca una puerta frente a la madriguera solo para "convertir el devorar al conejo en un acto civilizado" es tan absurdo como divertido, y la esencia del personaje). En ese mismo sentido, creo que la moraleja del corto es fundamental para la vida: la inteligencia práctica siempre superará al intelecto necio.
El tercer corto es por mucho el más oscuro de los tres, pero también el que es más rico temáticamente, pues en él Silvestre (quien por cierto, es mi personaje favorito de todo el catálogo de los Looney Tunes) es inscrito por el gato Clarence (personaje original de este corto, y un excelente personaje secundario) a un grupo de autoayuda para gatos adictos a comer aves (una nada sutil referencia a Alcohólicos Anónimos). La historia es divertida, sobre todo el final que es tan predecible como satisfactorio; pero también se toma muy en serio, sobre todo en la animación del protagonista. No pude comprobarlo en mi investigación, pero me parece probable que los realizadores estudiaran adicciones reales como inspiración, pues la angustia de Silvestre es palpable, y la animación del síntoma de abstinencia y sus fases de negación y negociación es exacto. No soy el primero que lo menciona, pero la batalla, casi imposible, del gato por combatir algo que forma parte de su naturaleza me parece una manera muy humana de compartir al público en general como se percibe a sí mismo un adicto, y lo difícil que puede llegar a ser sobrellevarla. Pese a permanecer como el antagonista del corto, la dirección siente mucha empatía por Silvestre, quien parece genuino en su deseo de cambiar, y quizá es por eso que es de los cortos donde es víctima de menos violencia física; y la caracterización de Piolín es mucho más cruel y atrevida que en cortos posteriores, una decisión interesante pues asigna parte de la responsabilidad de la dinámica en el canario, y vuelve la última línea una mucho más agridulce y moralmente ambigua, sin perder por eso el encanto general del corto.
Ver los tres cortos, disponibles de forma gratuita en internet, tomará poco más de veinte minutos, y es una experiencia que recomiendo, pues el humor ha envejecido de forma excelente, pero puesto que las versiones accesibles están en español latino (un muy buen doblaje cabe agregar); considero fundamental cerrar esta publicación con un merecido reconocimiento a Mel Blanc, quien hace casi la totalidad de las voces en los tres cortos (llegando incluso a jugar con escenas dramáticas), mostrando una versatilidad impresionante, prácticamente incomparable.
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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