MJ: el musical
¡Bienvenidos pasajeros! Siendo franco, tenía otro plan para nuestro cuarto aniversario, quería hablar del último de los musicales que vi de niño que me faltaba, pero descubrí que hay al menos tres versiones musicales de Peter Pan, y no recuerdo cual fue la que vi en su momento. Como alternativa, les traigo un musical de un hombre que también se negaba a crecer, tanto así que llamó a su casa Neverland. Uno de mis intérpretes favoritos, que hace poco tuvo su película, que ustedes recordarán, no me encantó: Michael Jackson.
Situándose en el transcurso de dos días en 1992, el musical muestra los ensayos, anuncio e inicio de la gira mundial "Dangerous", centrándose en los esfuerzos de Michael para balancear sus intereses creativos con las presiones de su representante; tensión que aumenta con la llegada de una periodista decidida a desentrañar el lado más humano del cantante, detonando una serie de flashbacks, Pese a críticas iniciales mixtas, fue un éxito impresionante en recaudación, y al continuar en los escenarios, sigue subiendo en la lista de musicales más exitosos; e incluso llegó a ser nominado a diez premios Tony (incluyendo Mejor Musical), de los cuales ganó cuatro: Mejor diseño de sonido, mejor diseño de iluminación, Mejor coreografía y Mejor actor.
Puesto que prácticamente toda la historia transcurre en un auditorio, la escenografía es mínima, casi nula, pero aún así el musical logra ser un espectáculo visual gracias al uso de un fondo cambiable, efectos de humo y un excelente juego de luces clave para marcar los cambios de temporalidad, disfrazar los cambios de vestuario (replicado de los originales casi a la perfección) y modificar el tono del número. Tomando los mejores elementos de un show, sin sacrificar por eso el aspecto narrativo, la dirección alterna entre números íntimos y aquellos que dentro de la historia son ensayos del show, que resaltan gracias a una excelente coreografía, que demanda mucho al ensamble.
Puesto que transcurre sólo en un par de días, muchas de las críticas iniciales acusaron al libreto de superficial, más preocupado en el espectáculo que en la exploración de los personajes, y en cierto sentido es cierto, pero creo que dentro de las limitaciones del marco narrativo, las entrevistas fueron un gran recurso para incorporar las memorias de Michael, y trazar su trayectoria desde los Jackson 5 hasta la gira. La mayoría de estos puntos de trama sólo tiene tiempo para una escena o dos, pero creo que es suficiente para conocer sus relaciones familiares, sus virtudes y defectos de personalidad, su veta altruista y sus ambiciones; y lo que le falta en tiempo lo compensa en cohesión, resultando en una narrativa que en muchos sentidos logra comunicar la idea de Michael Jackson mejor que la propia película.
Aunque para mi gusto (al igual que la versión fílmica) la obra falla en mencionar la influencia de figuras femeninas, sobre todo Diana Ross, en la vida de Michael (su madre tiene, sin embargo, un muy buen momento); creo que la incorporación en la narrativa de Quincy Jones y Berry Gordon fue una gran idea, pues permite encontrar un balance entre el talento especial de Michael y el apoyo que tuvo para construir su carrera. Los castings dobles permiten explotar al máximo a miembros del elenco secundario, la mayoría de los cuales baila también en el ensamble, y de entre ellos la mejor decisión fue que el actor que interpreta al padre de Michael sea el mismo que encarna a su manager, mostrando de forma visual las tensiones que siempre tuvo el artista hacia la autoridad, y reconciliándolo simbólicamente con la figura paterna sin redimirlo.
El rol de Michael Jackson es uno complejo en lo emocional y demandante en lo físico, y por eso creo que fue la decisión correcta dividir el peso entre tres actores, que tienen un presencia constante en la trama gracias a la decisión de no seguir un orden estrictamente cronológico, ni en los eventos mencionados en la entrevista ni en el lanzamiento de las canciones (por ejemplo, que Thriller inicie siendo cantada por Michael niño antes de transicionar al adulto, con la narración a cargo del personaje de Joseph, cambia el significado del miedo mencionado en la letra).
El musical tiene sus fallas, y de hecho creo que son muy parecidas a la de la mayoría de los biopic musicales: al querer incorporar demasiadas canciones, algunas son recortadas en su duración (siempre lamentaré, por ejemplo que Black & White, mi canción favorita de Michael, pese a tener una maravillosa nueva orquestación, sea sólo un segmento de un medley). El otro error común es querer que el artista dramatizado cante todas las canciones, usualmente imitando el estilo del original; y aunque es cierto que Michael participa en casi todos los números, la primera instrucción de la dirección para los tres actores fue no hacer una imitación, sino construir una interpretación propia del personaje; y la mayoría de los otros personajes (Rachel, Rob, Joe, etc.) tienen sus propias canciones, aunque breves, lo que los dota de una muy necesaria identidad musical.
No queda sino hablar de la música que, como podrán intuir, es un jukebox, pero lo primero que me llama la atención es que no todas las canciones son de Michael, sino que incorporan también piezas de La novicia rebelde, James Brown y otros artistas que influyeron a Michael, logrando un balance más redondo de la época. El soundtrack nominado al Grammy combina canciones icónicas (Billie Jean, Wanna be starting something, etc.) con más desconocidas (por ejemplo, Stranger in Moscow, que no había escuchado hasta la obra pero es convertida en un gran momento emocional). Los covers de las canciones tienen una reorquestación, a veces modificando el ritmo y a veces incorporando saxofones e influencias funk que hacen que la experiencia musical sea diferente a la de escuchar un álbum, exclusiva para la producción, lo que también la ayuda a formar su propia identidad. De entre mis favoritas, a nivel de coreografía Smooth Criminal y Bad/2 Bad son probablemente las más espectaculares visualmente, Keep the faith y Price of Fame (y sus reprise en el segundo acto) tienen buena profundidad temática, y la mezcla Earth Song/They don't care about us, que combina ambas piezas sorprendentemente bien, es un buen cierre para el primer acto; mientras que como fan de musicales la incorporación de I can't help it (de The Wiz) fue una sorpresa bienvenida, pero son dos los que de lejos son los mejores números de la obra, ambos en la segunda mitad, que considero la más fuerte: Man in the mirror, convertido en un número con influencias gospel en la que participan casi todos los personajes, logrando un profundo efecto emocional, y Human Nature, adaptado a un dueto entre Michael y Rachel (la periodista), que muestra su lado más humano y vulnerable.
Si eres fan de Michael Jackson, probablemente tu canción favorita forme parte del musical, pero bajo una forma nueva que ofrece una nueva perspectiva del que quizá sea el artista más famoso de todos los tiempos. Esta mezcla entre lo familiar y lo fresco es lo que en mi opinión es la clave del éxito del musical, que meses después del estreno de la película, no me explico por qué no fue considerado para adaptación.
Año de estreno: 2021 (Broadway)
Música: Varios
Letras: Varios
Libreto: Lynn Nottage
Dirección: Christopher Wheeldon
Elenco original:
Myles Frost (Michael Jackson adulto)
Tavon Olds-Sample (Michael Jackson joven)
Christian Wilson y Walter Russell III (Michael Jackson niño)
Whitney Bashor (Rachel)
Quentin Earl Darrington (Rob(/Joe Jackson)
Ayana George (Katherine Jackson)
Apollo Levine (Tito Jackson/Quincy Jones)
John Edwards (Jackie Jackson)
Lamont Walker II (Jermaine Jackson)
Zelig Williams (Marlon Jackson)
Devin Trey Campbell (Marlon Jackson niño)
Raymond Baynard (Randy Jackson)
Antoine L. Smith (Berry Gordon/Nick)
Gabriel Ruiz (Alejandro)
Joey Sorge (Dave)
Hasta el próximo encuentro...
Navegante del Clío
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